#8M no olvidamos a Lilian y Maria Carmen, niñas ejecutadas por el estado paraguayo

Este #8M salimos a las calles para visibilizar que sin las mujeres y disidencias el mundo no puede funcionar. También para denunciar las múltiples violencias que atraviesan nuestros cuerpos en una sociedad machista y patriarcal. Exigimos justicia por todas las que no están, entre ellas por Lilian y Maria Carmen, dos niñas argentinas de 11 y 12 años ejecutadas por el ejército infanticida de Paraguay, el 2 de septiembre del 2020.

Por esta razón, consideramos fundamental advertirle a la gobernadora Arabela Carreras que hoy disertará en un país profundamente misógino y violento, que aún no da explicaciones a la CIDH, ni a la cancillería argentina, ni a los organismos internacionales de Derechos Humanos de su responsabilidad por el ataque brutal contra el campamento donde dos niñas argentinas esperaban volver a la Argentina, sobre el encubrimiento de su secuestro, abuso y posterior fusilamiento. Ni tampoco dice nada sobre el paradero de su prima Elizabeth “Lichita”  Villaba, de 14 años, que había logrado escapar del ataque, fue secuestrada el 30 de noviembre y aún continúa desaparecida.

Es posible entrever que existe un problema de comunicación entre la cancillería argentina y la provincia. Pero es difícil, por su investidura, que la gobernadora, desconozca la campaña internacional “Eran niñas”, impulsada por su familia, de la que formamos parte como sindicato junto a organismos de Derechos Humanos, acompañando a la familia Villalba, que reside en Argentina con Asilo Político, otorgado por el actual gobierno, por la persecución que han padecido por años por el solo hecho de oponerse a la dictadura de Stroessner y sus seguidores que aún permanecen en el poder.

Dadas las circunstancias, trataremos de hacer una apretada síntesis de la situación que atraviesan “Las Villalba”, como se las conoce en el mundo y por quienes hoy se pedirá justicia en diferentes países en el marco del Paro Internacional de Mujeres y Disidencias. Son parte de una familia de Paraguay, que desde hace décadas luchan junto a lxs campesinxs sin tierra, en un país donde más del 80% del territorio es propiedad del 2% de la oligarquía enriquecida por las dictaduras.

Fueron perseguidxs, torturadxs y asesinadxs. Quienes sostienen la resistencia, son mayoritariamente mujeres. Entre ellas Carmen Villalba, quien está presa hace más de 18 años, con condena cumplida en julio del 2021, pero que no fue liberada por otras causas armadas por la justicia cómplice que pretende ponerla como ejemplo de lo que les pasa a quienes se atreven a cuestionar el orden establecido. Al momento de su detención, junto a su compañero de vida en ese momento, Carmen tenía un hijo pequeño, y en prisión nacieron las mellizas Elizabeth Carmen y Anahi.

Por el clima de terror en el que vivían, la madre y las hermanas de Carmen decidieron exiliarse en Argentina. Cruzaron a Formosa, donde Myriam y Laura parieron a Lilian y María Carmen, vivieron allí, hasta el asesinato de Nestor, el hijo de Carmen, cuando iba camino a la escuela, apenas había cumplido los 13 años.

Migraron otra vez y se instalaron en la provincia de Misiones, trataron de seguir con sus vidas, cultivando una parcela de manera autogestiva, a la espera de poder reunir a toda la familia, o lo que quedara de ella. En el 2019, Lilian y Maria Carmen pidieron conocer a sus padres biológicos y cruzaron la frontera junto a sus primas, las mellizas Lichita y Anahí, Laura, Tania y Laura Villaba, mamá de Maria Carmen.

Pensaban regresar en marzo, para el inicio escolar, pero el cierre de fronteras por la pandemia lo impidió. Recrudeció la persecución del gobierno y el ejército contra ellas hasta que las encontraron el 2 de septiembre del 2020. El propio presidente Mario Abdo felicitó, a través de los medios hegemónicos, a las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC) por el golpe contra el supuesto campamento guerrillero.

Exhibieron los cuerpos de las niñas, vestidos con uniformes, falseándoles la edad y enterraron sus cuerpos para borrar evidencias. Olvidaron que ellas eran argentinas. La inmediata reacción de la familia, provocó que la Cancillería exigiera las explicaciones del caso, se iniciaron las investigaciones ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ya se comprobó que se las llevaron vivas y que las ejecutaron. Que planificaron el encubrimiento, mentira desmontada inmediatamente por lxs veedorxs internacionales de la ONU y la CIDH.

Reiteramos, el ejército paraguayo, con el aval del gobierno reprimió, secuestró, abusó y ejecutó a dos niñas argentinas de 11 y 12 años el 2 de septiembre de 2020. Además, persiguió a las mellizas Anahí y Elizabeth “Lichita” de 14 años, a su prima Tania Tamara y su tía Laura, que huían caminando por la selva, tratando de llegar a la frontera, hasta que el 30 de noviembre, tuvieron que dejar a resguardo a Lichita, que no podía continuar por una herida que sufrió en el ataque, para buscar medicinas y seguir el camino. Lichita fue secuestrada, encuadra en una desaparición forzada continúa desaparecida, Laura detenida en condiciones infrahumanas y solo Tania y Anahí pudieron regresar a nuestro país.

Nuestra historia está atravesada por la memoria del horror del terrorismo de Estado, sabemos cómo se ensaña con el cuerpo de las mujeres. Y también sabemos que gran parte de la resistencia fue encarnada por Madres y Abuelas que marcaron el camino para el Nunca Más. Por ello no podemos mantenernos al margen de ningún delito de Lesa Humanidad que se comete en el mundo, La persecución a la familia Villaba se encuadra en esto, así lo dicen las investigaciones que continúan develando las aberraciones cometidas contra sus referentes, así lo entendió la Cancillería Argentina y por ello las asiló.

En este contexto, entendemos que es inoportuna la concurrencia de la Gobernadora a ese evento internacional organizado por CAF - Banco de Desarrollo de América Latina por el Día Internacional de la Mujer. Ahora bien, si no estaba enterada de este avasallamiento a la vida y los derechos de las mujeres en Paraguay, ahora lo sabe y lo mínimo que puede hacer es exigir justicia. Como mujer que ocupa posiciones de liderazgo. Con ese objetivo luchamos para llegar a espacios de poder, para visibilizar las injusticias, para denunciar las violaciones, para enfrentar al sistema machista, patriarcal y misógino que nos mata. Si no lo hacemos, somos cómplices de la misma estructura que decimos combatir, mucho discurso de cambio para que nada cambie.

Desde UnTER, continuamos formando parte de la campaña Internacional “Eran Niñas”. Hacemos nuestra esta lucha por verdad y justicia, exigimos la aparición con vida de Lichita, la inmediata liberación de Laura Villalba, el esclarecimiento del infanticidio de Lilian y María, juicio y castigo de todos los responsables materiales e ideológicos.

 

Gral. Roca- Fiske Menuco, 8 de marzo de 2022.

 

María Inés Hernández, Secretaria de Derechos Humanos, Género e Igualdad de Oportunidades.

Viviana Orellano, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura.

Patricia Ponce, Secretaria Gremial y de Organización.

Silvana Inostroza, Secretaria Adjunta.

Sandra Schieroni, Secretaria General.