memoria verdad justicia

1976 – 2016. 40 años del golpe genocida cívico militar eclesíastico

 

Memoria. Verdad. Justicia
Compañeras/os detenidas/os desaparecidos/as ¡Presentes!

24 de marzo: (1976) La Junta Militar, integrada por el general Jorge Videla, el almirante Emilio Massera y el brigadier Hector Agosti, derrocó a María Estela Martínez de Perón. Era el sexto golpe de Estado a un gobierno constitucional que sufría la Argentina desde 1930. 

La dictadura militar tuvo como cómplices a los grupos económicos que se beneficiaron con la estatización de la deuda externa privada. Blaquier, Macri, Perez Compang, Bulgeroni, Roca, Bunge y Born, Fortabat y Noble entre otros. Se generaron las bases económicas y el disciplinamiento social que requirió el modelo neoliberal implementado fuertemente en la década de los noventa. 

Durante la madrugada de ese 24 de marzo, en Tucumán, el maestro Isauro Arancibia y su hermano Arturo eran asesinados dentro del local de Asociación de Educadores Provinciales (ADEP). La muerte de Arancibia, cofundador de CTERA y de la Asamblea de Derechos Humanos, reflejó que “el plan no se sintetiza sólo en los cien balazos que había en su cuerpo (...), sino sobre todo, en el robo de un par de zapatos nuevos. Fue el primer expropiado por la transnacionalización aplicada en la periferia”, (El maestro derrotado invicto, Eduardo Rozembaig).

La dictadura, instauró en Argentina un sistema de represión que implicó el secuestro, asesinato, tortura, encierro por razones políticas y exilio de miles de personas, fue mucho más allá de lo delictivo para alcanzar la categoría de crimen de lesa humanidad.

La Región del Alto Valle y Neuquén quedó bajo la jurisdicción de la Subzona de Seguridad 5.2, Área 521, con control operacional del V Cuerpo de Ejército (Zona de Seguridad 5) y no escapó a la aplicación del “plan sistemático”. Las víctimas de ese plan criminal fueron numerosas, muchas de ellas se encuentran hoy en condición de desaparecidas.

El 25 de marzo de 1976, la Escuela 50, fue allanada y saqueada, en horario de clases, por fuerzas policiales que respondían al Ejército. Allí se realizaban las reuniones del sindicato. Su Director, el compañero Secretario General de UnTER, Luis Genga, igual que Silvia Bottinelli, María Cristina Lucca, María Inés Brasseur y Graciela López, son secuestrados/as el 2 de septiembre de 1976 en Cipolletti y trasladados/as al centro clandestino de detención y tortura “la Escuelita” que funcionaba en el Batallón de Construcciones 181 del Ejército en Neuquén.

Las compañeras María Cristina y María Inés, fueron trasladadas, primero a Entre Ríos donde son juzgadas por un tribunal militar y luego a la cárcel de Devoto donde permanecieron hasta 1982.

El compañero Luis Genga y la compañera Silvia Bottinelli, luego de su liberación marcharon al exilio en España que duró hasta 1992. Se presentó como querellante y brindó testimonio en los juicios a los genocidas que actuaron en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Es Secretario de Derechos Humanos, Género e Igualdad de Oportunidades del CDC de UnTER (2013 - 2016).

De los treinta mil compañeras y compañeros detenidos/as desaparecidos/as, 669 eran docentes.

 

Consejo Directivo Central

marzo de 2016